Captación
Expediente
Notaría
Tu comisión
Sistema de operación para asesores inmobiliarios

No se te fue por el precio. Se te fue porque pasaron nueve días y nadie le escribió.

Método NERI le pone reloj a cada cliente y te dice a quién le toca hoy, con qué palabras escribirle y qué falta para cerrar. Tu operación completa, de la captación al cobro.

Desde $629 al mes · IVA incluido · Sin permanencia
Ejemplo de una operación
NERI-VTA-0448
En comercialización
Casa en Rancho Cortés
Cuernavaca, Morelos · Exclusiva · 23 días publicada
14
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Compradores calificados
62%
Avance de su venta
Compradores calificados · en visitas
✓
Expediente documental completo
6 de 6 documentos
✓
Fotografía y video profesional
✓
Publicación y difusión activa
Visitas de compradores calificados
3 visitas esta semana
Oferta y negociación
Firma ante notario

¿Cuántos de tus prospectos de hace tres semanas nunca recibieron ni un mensaje?

No los que se enfriaron.
Los que nadie tocó nunca.

Esa lista no existe en ninguna libreta.
Aquí es la primera pantalla.

El problema

Si esto te suena, esta página es para ti.

Son las 7 de la noche del martes.

Tienes catorce conversaciones abiertas en WhatsApp y la sensación exacta de que se te está olvidando algo, pero no sabes qué.

Te acuerdas de un prospecto de hace tres semanas.

Abres su chat. No sabes cómo retomar sin que suene a que se te olvidó. Cierras el chat.

Tu propietario te habla por tercera vez este mes.

Quiere saber si de verdad se está moviendo su casa. Y no tienes cómo enseñárselo.

Llegas a la notaría y falta un papel.

Venció hace dos meses y nadie volvió a mirarlo. Ahora son tres semanas más.

Te preguntan por qué esa operación lleva tres semanas.

Lo único que puedes contestar es “está en catastro”. No sabes desde cuándo, con qué folio, ni para cuándo lo prometieron.

Firmaste hace mes y medio.

Y tu factura de honorarios sigue sin hacerse, porque nadie lleva la cuenta de eso.

No es que no sepas vender. Vendes bien. El problema es que a partir de cierto número de prospectos, propiedades y operaciones, tu operación deja de caber en tu memoria — y ahí empiezan a pasar estas cosas.

Cómo se siente usarlo

Nunca hay dos cosas que hacer al mismo tiempo. Siempre hay una.

Un CRM te abre un tablero con veinte campos y te deja decidir. Aquí cada cliente y cada propiedad te dicen una sola cosa: la que sigue. Y cuando la haces, aparece la siguiente.

Abres el sistema y ya sabes qué toca. No lo tienes que averiguar.

Seguimiento

Los prospectos que se enfrían no son el problema.

Son los que nadie tocó nunca.

Casi cualquier software te avisa cuando un prospecto lleva días sin movimiento. Pero cuenta desde tu último mensaje — y el prospecto al que nunca le escribiste no tiene último mensaje. Así que no aparece en ninguna lista. Se apaga en silencio y nadie se entera.

Aquí el reloj arranca desde el minuto en que esa persona entró. Si nadie le ha escrito en nueve días, el sistema te lo dice con esas palabras.

  • No todos esperan lo mismo. Un prospecto caliente no puede esperar lo que espera uno tibio. A unos te los pone enfrente en horas, a otros en días — su temperatura ya viene calculada desde que llenó tu página.
  • También sabe cuándo callarse. Si le agendaste visita, deja de recordarte que le insistas hasta después de la visita.
  • Y sabe cuándo insistir sería un error. Si la casa que quería ya está apartada por otra operación, apaga su reloj: presionarlo por algo que no depende de él solo lo quema.

Un recordatorio que suena en el momento equivocado no es ayuda: es ruido que enseña a ignorar el sistema.

El mensaje

No te avisa que le escribas. Te deja escrito qué decirle.

Un recordatorio que dice “contacta a Juan” no sirve de nada. El asesor lo cierra, porque el problema nunca fue acordarse: fue no saber cómo retomar sin que sonara a disculpa.

Cuando aquí vence un seguimiento, la ficha te entrega el mensaje ya escrito. Y no es una plantilla con el nombre cambiado:

  • Cambia según sea el primer mensaje, el segundo o uno semanal.
  • Menciona la propiedad por la que preguntó.
  • Si compra con banco, le pregunta si alcanzó a ver su asesoría de crédito. Si es Infonavit, la suya. Si compra de contado, le dice que pueden avanzar cuando quiera.

Tú lo lees, lo ajustas si quieres, y lo mandas. El clic siempre lo das tú — el sistema nunca le escribe a tus clientes por su cuenta.

Lo mismo pasa cuando alguien te pone un pero. Pegas su objeción tal cual y la respuesta se arma con los datos de esa casa y de su zona, no con frases de manual.

Un asesor que contesta una objeción con datos de esa propiedad no está defendiendo un precio: está demostrando que la conoce.

Portal del cliente

Tu cliente deja de llamarte para preguntar cómo va.

Tu propietario ve que su casa se mueve

Abre su liga y ve la foto de su propiedad, el porcentaje de avance de su venta, la etapa en la que va dicha en español llano, y las 14 etapas completas del proceso con las que ya se cumplieron.

Y tres datos que le quitan la ansiedad: días activa, estado, y cuántos compradores reales ya preguntaron por su casa.

Existe desde el día que firma

Su portal no espera a que aparezca un comprador. Nace en cuanto firma contigo — exclusiva o venta directa — que es justo cuando más ansioso está y cuando menos tienes que enseñarle.

El del comprador es una pantalla aparte y se arma sola en el instante del apartado. Nunca se mezclan: cada quien ve lo que le toca.

Tú no lo actualizas

No hay botón de “avisarle al cliente”, porque no hace falta. El portal lee del trabajo que ya estás haciendo: cuando validas un documento, publicas la propiedad o registras un apartado, se actualiza solo.

Y trae botón directo de WhatsApp contigo, para que no tenga que buscar tu número.

Del lado del comprador pasa algo parecido. El día que aparta recibe una sola liga: ahí sube sus documentos y ahí ve cómo avanza su compra. Y en ese mismo mensaje ya sabe qué le vas a pedir — la lista de documentos viaja escrita adentro del WhatsApp, uno por uno, para que la empiece a juntar en la fila del banco sin abrir nada.

Un cliente que sabe exactamente qué le van a pedir deja de sentir que se está metiendo en algo que no controla.

Expediente y trámites

“Está en catastro” no es una respuesta.

Un documento alguien te lo entrega: existe o no existe. Un trámite lo caminas tú — tiene ventanilla, folio, día de ingreso y fecha prometida. Un sistema que los trata igual solo sabe decirte qué falta. Nunca sabe decirte por qué.

Aquí, cuando ingresas un trámite, el sistema te pide tres cosas que después nadie puede reconstruir de memoria: dónde lo ingresaste, con qué folio, y para cuándo te lo prometieron. Más dos que casi ningún sistema guarda: cuánto costó y quién lo paga.

  • El retraso se calcula solo. Prometido el 18 de agosto · cuatro días de retraso. Y sube al primer lugar de tu día sin que tú lo captures.
  • Ningún documento caduca en silencio. El sistema sabe cuánto dura cada papel y cuenta los días que le quedan. Un documento vencido no cuenta como completo, aunque ya esté subido. No te enteras en la notaría.
  • Ningún renglón se cierra con un “ya lo tengo”. Se cierra cuando el archivo está adentro. Por eso la carpeta para la notaría se arma sola y sale completa.

Al terminar, cada renglón de esa operación tiene fecha, responsable, ventanilla, folio, costo, quién pagó y su archivo. Eso te sirve para explicarle un retraso a un cliente, para defender tu comisión, y para responder si alguien pregunta cómo se llevó esa operación.

Postcierre

La operación no termina cuando entregas las llaves.

Termina cuando el testimonio está inscrito, tu factura está hecha y tu comisión está cobrada.

Casi todos los sistemas del sector dan la operación por terminada en la firma. Pero después de la firma quedan vivas las cosas más importantes: el testimonio tarda semanas en inscribirse en el Registro Público, la comisión a veces se cobra después, y la factura de honorarios se queda pendiente hasta que alguien se acuerda.

Todo eso normalmente vive en un correo, en un chat, o en tu cabeza.

Aquí es una fase más, con sus renglones y su meta de treinta días. Cada uno con su ventanilla, su fecha y su archivo, igual que cualquier trámite. Y el sistema no declara cerrada la operación mientras quede algo pendiente.

Tu comisión deja de ser un pendiente que alguien tiene que recordar. Es un renglón con estado.

Cinco momentos de tu operación
UnoEl día nueve

El sistema no te regaña.

Te entrega el mensaje escrito, con el nombre de la propiedad adentro. Tú lo lees, lo ajustas si quieres, y lo mandas.

DosEl día que el predial venció

Un documento que validaste hace meses deja de servir y nadie lo nota. El notario lo descubre tres días antes de firmar.

Aquí el sistema lo cuenta todos los días y te avisa antes de que se venza.

TresEl día que tu cliente iba a preguntar

No pregunta.

Abre su liga y lo ve: en qué etapa va, cuántos compradores ya preguntaron por su casa, qué falta.

CuatroEl día que firmaste la exclusiva

La propiedad ya tiene su propia página. Con tu foto, tu WhatsApp y tu marca.

No la mandaste hacer. Existe porque la propiedad existe.

CincoEl día que cruzó el umbral

La intermediación inmobiliaria es actividad vulnerable. Es la única obligación de todo el proceso que trae multa, y depende del monto de la operación, no de si te acordaste.

Aquí te avisa desde el apartado, no en la notaría — cuando todavía se puede acordar cómo se va a pagar. El sistema avisa: no dictamina, no certifica y no presenta nada ante ninguna autoridad. Los plazos y quién firma los confirma tu oficial de cumplimiento.

Lo que se queda contigo

Tu página. Tu pixel. Tu teléfono.

Llenas tu perfil una vez y tu liga de captación queda lista: tu nombre, tu foto, tu frase, tu WhatsApp, tu logo si tienes. Cada propiedad que firmas nace también con su propia página, armada sola con las fotos, el video y los datos que ya están adentro.

Y cada visita a cualquiera de tus páginas alimenta tu propio aprendizaje publicitario, no el de la oficina. Se queda contigo aunque cambies de inmobiliaria.

Un asesor que pauta sin pixel propio está pagando por enseñarle a Meta con la cuenta de alguien más.

La diferencia

No es un CRM. Y aquí está la diferencia, en concreto.

Un CRM inmobiliarioMétodo NERI
Guarda tus contactos y te deja decidir qué hacer con ellos.Te dice cuál es el siguiente paso, uno a la vez.
Te avisa que un lead lleva días sin movimiento, contando desde tu último mensaje.Cuenta desde que la persona entró — así ves también a los que nadie tocó nunca.
Te recuerda “contacta a Juan”.Te deja el mensaje escrito, distinto según sea el primero, el segundo o el semanal.
Guarda que el comprador dijo “crédito bancario” en un campo.Ese dato define qué asesoría recibe, en qué momento le llega y con qué pregunta se le da seguimiento.
Tiene una lista de documentos con palomita.Distingue documento de trámite: ventanilla, folio, fecha prometida, costo, quién paga y retraso calculado.
Marca la operación como cerrada cuando firmas.No la cierra hasta que el testimonio está inscrito y tu comisión está cobrada y facturada.
Guarda a tu comprador si la casa se apartó.Le apaga el reloj, y el día que la casa se libera te lo devuelve con el botón para retomar.

Sustituye la libreta, el Excel y las notas sueltas de WhatsApp. Un solo lugar, una sola mensualidad.

Fundado desde la operación real Cuernavaca · Morelos
“No vendemos propiedades. Guiamos personas.”

Método NERI no lo hizo una empresa de software. Lo construí operando: mis propios clientes, mis propios expedientes, mis propios errores. Cada parte del sistema existe porque algo se me perdió antes.

No vendo un software que alguien más diseñó. Vendo la forma en que yo trabajo, construida en la ciudad donde opero.

Enrique Martínez Neri · Asesor inmobiliario y fundador · Cuernavaca, Morelos
Todo lo que incluye

La operación completa, de la captación al cobro.

Antes de tener la propiedad
Tu página de captación de propietariosSe arma sola con tu perfil. Existe desde el día uno, sin diseñador y sin configurar nada.
Diagnóstico fiscal para el propietarioNo llena un formulario: recibe algo a cambio en la misma pantalla — si le aplica exención de ISR, qué riesgo trae su operación y cuánto de su papelería ya tiene.
Estudio de mercadoUn rango de precio respaldado antes de la primera cita, con el argumento ya redactado. Es una estimación preliminar para negociar tu exclusiva, no un avalúo.
Ficha técnica con entornoNo solo metros y acabados: transporte y equipamiento urbano — escuelas, hospitales, comercio — redactado junto con lo que ya lleva una ficha tradicional, para informar al comprador antes de contratar.
El día que firmas
La propiedad nace con su páginaFoto, video, datos, tu identidad. No la mandas hacer. Y tus videos no quedan tirados en una dirección pública que cualquiera pueda copiar.
Expediente documental del propietarioEl sistema decide qué documentos le tocan a esa propiedad. Él ve solo los suyos, no una lista de veintidós.
Candado de publicaciónLos documentos que de verdad detienen la salida al mercado la detienen. Los demás avanzan en paralelo.
Semáforo de vigenciaUn documento validado caduca. El sistema lo cuenta todos los días y te avisa antes que el notario.
Producción inmobiliariaFotos y video profesionales a dos clics, sin salir de la propiedad. Al propietario le llega solo la fecha y qué preparar: limpieza, luz, jardín, mascotas.
Publicar en tus redesEliges la foto, el sistema redacta el texto con los datos reales de esa casa, un clic y queda en tu cuenta. No inventa características que tú no capturaste.
Pauta en MetaPones tu presupuesto diario y el sistema arma la campaña completa. Con tu propia cuenta publicitaria y tu propio método de pago — y siempre nace en pausa, tú la activas.
Portal del propietarioSu propia ventana al avance de su venta. Se actualiza con el trabajo que ya estás haciendo.
Cuando llega el comprador
El lead llega ya leídoQué busca, qué tan decidido está, con qué va a pagar — cruzado con el precio de esa casa — y el primer mensaje escrito.
Reloj de seguimientoHoras si está caliente, días si está frío. Cuenta desde que entró, no desde que alguien le escribió.
Respuesta a objecionesPegas lo que te contestó y recibes una respuesta con datos de esa casa, no frases de manual.
Reservar la visitaEl comprador recibe su propia liga con la propiedad, el día, la hora y tu nombre.
Lista de esperaSi otro apartó la casa, ese comprador no se descarta: se guarda, su reloj se apaga, y el día que la casa se libera te avisa que es tu turno.
Asesoría de crédito e InfonavitSe entrega saliendo de la visita, dentro del mismo mensaje de agradecimiento, firmada con tu marca. Ordena sus opciones — nunca le promete un monto.
Mensaje post-visitaSe escribe con lo que tú observaste durante el recorrido. Nunca inventa nada.
Propuesta formalCuando hay contraoferta, queda en un documento con folio, no en un mensaje suelto de WhatsApp.
Apartado con comprobanteLa casa sale del mercado y el comprobante queda archivado en el expediente.
Del apartado a la firma
Portal del compradorUna sola liga: ahí ve su avance y ahí sube sus papeles. En el mensaje ya viaja la lista de lo que le van a pedir, escrita uno por uno.
Documento y trámite no son lo mismoUn documento existe o no existe. Un trámite tiene ventanilla, folio, día de ingreso y fecha prometida.
El retraso se calcula soloPrometido el 18 de agosto. Cuatro días de retraso. Deja de ser una conversación y se vuelve un hecho.
Nada se cierra con una declaraciónUn renglón no se cierra hasta que el archivo está adentro del sistema.
La carpeta de la operaciónSe arma sola con todo lo que ya está dentro y se descarga completa y organizada para llevarla a la notaría.
Aviso de Ley AntilavadoSi la operación cruza el umbral, el sistema te lo dice desde el apartado. Te avisa; no dictamina ni presenta nada. Los plazos y quién firma los confirma tu oficial de cumplimiento.
Después de la firma
PostcierreEl testimonio inscrito, tu factura de honorarios y tu comisión dejan de ser pendientes que alguien tiene que recordar. Son renglones con estado.
La operación no cierra hasta que cobrasLlegar a la firma no la declara terminada. Mientras falte algo, sigue viva en tu tarjeta de acción.
La custodia de diez añosEl sistema arma la carpeta completa para que la descargues y la resguardes el plazo que pide la ley. Esa custodia es tuya.
Honestidad

Y esto es lo que no hace. Te lo digo yo, no lo descubras después.

No le escribe a tus clientes por ti.
Deja el mensaje listo; tú decides cuándo mandarlo. Es a propósito: nadie quiere que un sistema le escriba a su cliente sin que él lo lea.
No recibe leads de portales externos.
El sistema capta por tus propias páginas de captación y por la página de cada propiedad.
No consulta solo el estado de un trámite en la ventanilla.
Ese dato lo capturas tú cuando te lo dan; el sistema lo cuida a partir de ahí.
No calcula cuánto le prestan a nadie.
Nunca. Prometer un monto que después el banco desmiente cuesta la confianza del comprador y la del propietario que lo está esperando.
No es tu abogado ni tu contador.
Te avisa, te ordena y te deja evidencia. Las decisiones y la responsabilidad siguen siendo tuyas.
Empezar

Empezar toma una tarde, no un mes.

01

Hablamos quince minutos

Te lo enseño con una propiedad tuya, no con una demostración genérica. Si veo que no es para ti, te lo digo yo.

02

Te dejo tu cuenta lista

Tu perfil, tu foto, tu WhatsApp, tu logo y tus ligas de captación funcionando. Sin costo de instalación ni de configuración.

03

Metes tu primera operación

Una propiedad y un comprador. A partir de ahí el sistema empieza a decirte qué sigue. No tienes que vaciar tu Excel el primer día.

Precios

Un precio. Sin sorpresas.

Mes a mes
$999 MXN / MES
IVA incluido.
Sin permanencia. Cancelas cuando quieras.
Más elegido
Seis meses
$629 MXN / MES
IVA incluido · pago único de $3,774.
Ahorras $2,220 frente al plan mes a mes.

Los dos planes incluyen exactamente lo mismo. No hay funciones bloqueadas ni versión recortada: el plan de seis meses solo cuesta menos.

Antes de decidir

Lo que me preguntan antes de contratar.

“Es que yo no soy bueno para la tecnología.”
No tienes que serlo. El sistema no te abre un tablero para que lo interpretes: te muestra una cosa a la vez y te dice qué hacer con ella. Si sabes usar WhatsApp, esto se te va más fácil que un Excel.
“Ya tengo mi Excel y mis carpetas, y me funcionan.”
Te funcionan hasta cierto número de operaciones. El Excel no te avisa que a un prospecto nadie le ha escrito en nueve días, no te dice qué escribirle, no cuenta la vigencia de un documento y no le enseña nada a tu cliente. El punto no es reemplazar tu Excel: es que dejes de acordarte de todo tú.
“Soy yo solo. ¿Esto no es para inmobiliarias grandes?”
Al revés. Una oficina grande tiene quien le persiga los trámites y quien le capture los leads. Tú no. Esto está hecho para el asesor que hace las dos cosas y además vende.
“¿Y qué hago con los clientes que ya tengo trabajando?”
Los vas metiendo conforme se mueven. No tienes que vaciar nada el primer día. Mete una propiedad y un comprador, mira cómo se siente, y sigue desde ahí.
“¿Y si lo dejo? ¿Se quedan mis expedientes ahí?”
Antes de irte descargas tus carpetas completas y organizadas, operación por operación. Son tuyas. Y el plan mes a mes no te amarra: cancelas cuando quieras.
Preguntas frecuentes

Lo demás que vale la pena saber.

¿Necesito conocimientos técnicos para usarlo?
No. Se usa desde el celular o la computadora, con una acción a la vez.
¿Funciona si soy independiente, sin inmobiliaria?
Sí. Si no tienes logo, tus páginas simplemente no muestran ninguno y llevan solo tu nombre y tu foto.
¿Mis clientes tienen que descargar una app?
No. Reciben una liga por WhatsApp y la abren en su navegador, desde donde estén.
¿El sistema le manda mensajes a mis clientes automáticamente?
No. Deja el mensaje escrito y listo; tú lo revisas y decides cuándo mandarlo.
¿Se conecta con Inmuebles24 o Mercado Libre?
Todavía no. El sistema capta por tus propias páginas de captación y por la página de cada propiedad.
¿Con qué cuenta se publica en Instagram y Facebook?
Con la tuya. Conectas tu cuenta una vez, desde la pantalla real de Meta — tu contraseña nunca se escribe dentro del sistema ni se guarda.
¿Método NERI paga mi publicidad?
No. La pauta corre con tu propia cuenta publicitaria y tu propio método de pago, y toda campaña nace en pausa para que tú la revises antes de activarla.
¿El estudio de mercado es un avalúo?
No. Es una estimación preliminar con un rango y un argumento redactado, para llegar a la cita con el propietario con algo que sostener. No sustituye un avalúo.
¿El sistema me mantiene en cumplimiento con la Ley Antilavado?
No, y ningún sistema debería decir que sí. Te avisa cuando tu operación cruza el umbral vigente, te dice que no puede liquidarse en efectivo y deja anotado el aviso en tu postcierre. Los plazos, quién firma y la presentación del aviso los confirma tu oficial de cumplimiento.
¿Ustedes guardan mis expedientes los diez años que pide la ley?
No. El sistema arma tu carpeta completa para que la descargues y la resguardes tú, que es a quien le corresponde esa custodia. Mientras tu cuenta esté activa puedes volver a descargarla cuando quieras.
¿Hay costo de instalación?
No. Yo te dejo la cuenta lista.
¿Cómo cancelo?
Me escribes. Sin llamadas de retención ni trámite.
Demo

Te lo enseño en quince minutos, con una propiedad tuya.

No es una demostración genérica ni una presentación de ventas. Metemos una casa que estés trabajando ahora y te enseño qué te diría el sistema que hicieras hoy con ella. Si veo que no es para ti, te lo digo.

Listo.
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